Manuel González denuncia que el Ayuntamiento tardó casi tres años en iniciar las obras desde la concesión de la ayuda, dejando desiertos o bloqueados los plazos originales.
Iniciativa Porteña ha manifestado hoy, tras acceder al acta de la Junta de Gobierno Local del 22 de mayo pasado, su profunda preocupación y su postura más crítica ante el estado de ejecución de las obras de rehabilitación y reurbanización del Entorno Residencial de Rehabilitación Programada (ERRP) Baladre I. Manuel González, concejal de Ip, ha calificado de «auténtica temeridad política y de gestión» la situación en la que el equipo de gobierno ha puesto en peligro una subvención europea que asciende a 7.499.914,95 euros.
Los hechos, según detalla IP, se remontan a diciembre de 2022, momento en el que la Generalitat Valenciana concedió formalmente esta inyección económica de los Fondos Next Generation. Sin embargo, el equipo de gobierno no firmó las actas de replanteo para iniciar las obras hasta el 23 de enero de 2026. Con un coste total de la actuación fijado en 8.438.574,90 euros (claudicando y recortando el proyecto original al dejar fuera tres plazas públicas), el consistorio se comprometió a aportar 938.659,95 euros de las arcas municipales.
«Una planificación ridícula e inviable» denuncia que el Ayuntamiento tardó casi tres años en iniciar las obras desde la concesión de la ayuda, dejando desiertos o bloqueados los plazos originales y provocando un encarecimiento en el coste para el ayuntamiento.
El concejal de Iniciativa Porteña, Manuel González, ha sido tajante al valorar los plazos fijados por el tripartito local:
«Es una tomadura de pelo a los vecinos y un insulto a la gestión pública. Reciben la subvención a finales de 2022 y se tiran tres años sesteando en los despachos. Licitan a la carrera en septiembre de 2025 y pretenden que las empresas rehabiliten 31 bloques de viviendas y reurbanícen las plazas en apenas cinco meses, antes del límite del 30 de junio de 2026. Cualquiera que sepa cómo funciona una obra sabe que esa planificación era ridícula, ficticia e inviable, tal y como denunciamos hace un año. Además el flagrante retraso y mala gestión han provocado que el coste para las arcas municipales pase desde los 938.659 euros iniciales, hasta los 2.262.844 €, un 250% más de lo previsto inicialmente, una auténtica barbaridad».
Lo que llama la atención del equipo de Darío Moreno, es que
«hasta hace cuatro Semanas aseguraban que las obras se iban a acabar en tiempo y forma, lo que demuestra que estaban mintiendo visto el reconocimiento por parte de la Junta de Gobierno Local de que es materialmente imposible terminar a tiempo»,
viéndose obligados a pedir una prórroga de urgencia hasta diciembre de 2026, tal y como recoge la Junta de Gobierno de 22 de mayo, pero habiendo cometido un error en la solicitud posteriormente en la junta del 29 piden hasta marzo de 2027, amparándose en un cambio legal del Plan Estatal de Vivienda aprobado hace apenas unas semanas. El propio informe municipal desvela un panorama desolador a las puertas del vencimiento del plazo original: 12 edificios residenciales están completamente sin iniciar y las obras de reurbanización de los espacios públicos del barrio ni siquiera han comenzado.
«El bolsillo de los ciudadanos, en juego.» si no se aprueba una prórroga in extremis, las arcas municipales tendrán que asumir el coste de unas obras que PSOE y EU planificaron a contrarreloj por su nefasta gestión
González ha advertido de las gravísimas consecuencias financieras que este retraso puede acarrear para el Ayuntamiento de Sagunto. Aunque la nueva normativa estatal abre la puerta a que la pérdida de la subvención sea proporcional al incumplimiento, el portavoz porteño recuerda que el riesgo sigue siendo millonario.
«Si el Ministerio o la Generalitat deniegan la prórroga o si las empresas no cumplen con el nuevo calendario de diciembre, cada euro de fondo europeo que se pierda lo van a tener que pagar los ciudadanos del municipio de su bolsillo. Las obras ya están firmadas y adjudicadas a Doalco y Llop Proyectos Integrales; por tanto, si Europa no paga por culpa de la lentitud de este gobierno, el Ayuntamiento tendrá que recortar de otras partidas o pedir préstamos bancarios para asumir millones de euros en facturas», ha alertado el concejal.
Para Iniciativa Porteña, excusas municipales como la falta de andamios en el mercado o el hallazgo de unos colectores anómalos son meros «parches para tapar una gestión nefasta».
«Los imprevistos técnicos ocurren en todas las obras, pero si hubieran empezado a trabajar en 2023 o 2024 en lugar de esperar a enero de 2026, hoy el proyecto Barrio Baladre I estaría completamente renovado y el dinero europeo a buen recaudo. Exigimos al equipo de gobierno la máxima transparencia, que fiscalice al milímetro a las contratas y que asuma responsabilidades políticas si esta prórroga in extremis no llega a buen puerto», ha concluido Manuel González.


