La segregación supone que este municipio alcance por fin la mayoría de edad. Supone que porteños y saguntinos podamos decidir por nosotros mismos, sin injerir en las decisiones del otro, cuáles son nuestras prioridades, en qué queremos gastar nuestro dinero y cómo queremos obtenerlo.

Supone optimizar recursos, recuperar nuestros respectivos patrimonios y tener unos órganos políticos que trabajen en exclusividad para cada pueblo colaborando en proyectos mancomunados. En definitiva, la segregación supone ganar una mayor calidad de vida, adoptando un modelo de progreso parecido al que el Estado Español impuso con el desarrollo del modelo autonómico.

¿En qué nos beneficia la segregación?

Fundamentalmente en una mejor gestión de los servicios municipales. Actualmente nuestro municipio es uno de los más caros del Estado Español, es decir, que los vecinos de El Puerto y Sagunto pagamos proporcionalmente más que los vecinos de ciudades como Madrid o Barcelona. Esto se debe, entre otros factores, a la obligada duplicidad de los servicios (sean o no necesarios) y a la estructura decimonónica del Ayuntamiento, que intenta dirigir dos pueblos como si se tratase de uno. La segregación supone, por tanto, una mejor gestión de recursos, traducida en mejores servicios y una notable reducción de impuestos. En cifras supone un ahorro para los vecinos de, aproximadamente, un 30%. Es decir, un vecino que ahora pague 500€ al año de impuestos municipales vería reducida esta cantidad a unos 350€.

Cuando El Puerto tenga su propio Ayuntamiento, ¿recibirá menos dinero de las Administraciones Públicas?

No. Recibiremos más. Por número de habitantes, los habitantes de El Puerto percibiremos muchos más ingresos y subvenciones que ahora, al no tener que dividir estos ingresos, injustamente, a partes iguales. El Puerto duplica la población a Sagunto; éste es un hecho objetivo. Además los tributos recibidos a cuenta del Estado no sólo se rigen por el número de habitantes, sino por otros factores como, por ejemplo, la capacidad en la gestión recaudatoria, que aumentaría notablemente con nuestro Ayuntamiento propio.